domingo, 30 de junio de 2013

Save me.

Más fuerte, más arriba. Me siento débil y eso implica hundirse. Estoy cansado de bucear, va en serio, me estoy ahogando. Lo más gracioso es que nadie está ahí para salvarme, miro hacia la superficie y es como si nadie me hubiese echado de menos en tierra. Me grito, me obligo y empiezo a nadar. Cuando llego arriba y respiro al fin, veo que nadie me espera y me doy cuenta de que bastante más útil hubiese sido acabar como comida para peces.

Buscame, muerdeme, besame o algo. A este ritmo acabaré por destruirme.

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