Que igual que vino, fue.
Miedo a volver a creer en algo porque ya te hicieron daño antes. A todos nos ha pasado alguna vez y ahora nos sentimos más seguros si no confiamos en nada ni en nadie. Sabemos que nadie pide perdón cuando se equivoca y que pocos son capaces de luchar por algo. Y aquí estoy yo, buscando una razón por la que desterrar al miedo y luchar, una razón que me haga entender que aunque parezca que no, vale la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario