Apreciar el dormir como anticipo de la muerte, como descanso de esta vida, como lugar de refugio tras los días más duros que carecen de sentido. Todo esfuerzo es en vano, todo esfuerzo desgasta. Es el sitio equivocado, y el momento tampoco es que sea muy bueno. Que luzca el sol o la luna ya no importa, porque cierro los ojos siempre que puedo esperando no tener que volver a abrirlos nunca. Estoy en casa, al abrigo de mi solo corazón, dentro de mí, en una mazmorra de la que no puedo salir. Antes de plantearme siquiera vivir ya estoy muerto, cuando todo carece de sentido, solo el final lo tiene. "La vida es muy larga", qué acertadas palabras. Tomaría ahora una decisión, de manera cobarde y egoísta, como todo lo demás, ya sabes cuál sería. No es descabellado, más de mil veces se me habrá pasado por la cabeza, hasta hoy, día de despedidas. No quiero que piensen que alguien tuvo la culpa, yo tomé la decisión de librarme de mi tortura, de renunciar a aguantar un segundo más. Por supuesto tendré miedo antes de apretar el gatillo, y pensaré en todo lo que estoy dejando atrás, sin saber qué es lo que hay por delante. Avanzar a ciegas, si es que se avanza, cuando cierre mis ojos por última vez, para soñar con quién sabe qué. Solo pido que no crean que mi vida se irá con el disparo, se fue hace ya tiempo, porque el mundo no se acaba con un estallido, se acaba con un sollozo.