Ella era una chica normal, a primera vista no tenía nada especial ni nada que llamara la atención. No tenía demasiados pretendientes, ni falta que le hacían. Ella era preciosa, pero nadie se daba cuenta, salvo algún que otro loco que iba por la vida fijándose en algunos detalles y dejando pasar todos los demás. Aquel, loco de atar, se fijó primero en sus ojos. Asustaban, pero sabía que si se los ganaba habría encontrado un sitio donde refugiarse. Después, al poco tiempo de sentirse acorralado por su mirada, ella esbozó una sonrisa y soltó un par de palabras amables. El miedo pareció disiparse y se dejó llevar por la confianza que le transmitían esos labios. De pronto, una vez que su atención se había quedado con ella, aparecieron miles de detalles: su pelo, cada palabra que salía de su boca y cada cosa que descubría de ella por casualidad. Lo que más le sorprendió fue que todo aquello le gustó, no hubo cosa que no le fascinara. Ella era la mujer más bella, a todos los niveles. ¿Cómo alguien en su sano juicio podía romperle el corazón? Pues así era, los detalles se los había quedado el loco y probablemente le torturarían durante mucho más tiempo, pero había otros mucho más locos que él, capaces de dejarla ir. ¿La belleza está en los ojos del que mira? No. Está en todos sus detalles que pocos pueden ver. Ella era preciosa y eso era indiscutible.
Se perdió en ella y ahí se encontró.
martes, 17 de febrero de 2015
Acabar con el mundo.
Apreciar el dormir como anticipo de la muerte, como descanso de esta vida, como lugar de refugio tras los días más duros que carecen de sentido. Todo esfuerzo es en vano, todo esfuerzo desgasta. Es el sitio equivocado, y el momento tampoco es que sea muy bueno. Que luzca el sol o la luna ya no importa, porque cierro los ojos siempre que puedo esperando no tener que volver a abrirlos nunca. Estoy en casa, al abrigo de mi solo corazón, dentro de mí, en una mazmorra de la que no puedo salir. Antes de plantearme siquiera vivir ya estoy muerto, cuando todo carece de sentido, solo el final lo tiene. "La vida es muy larga", qué acertadas palabras. Tomaría ahora una decisión, de manera cobarde y egoísta, como todo lo demás, ya sabes cuál sería. No es descabellado, más de mil veces se me habrá pasado por la cabeza, hasta hoy, día de despedidas. No quiero que piensen que alguien tuvo la culpa, yo tomé la decisión de librarme de mi tortura, de renunciar a aguantar un segundo más. Por supuesto tendré miedo antes de apretar el gatillo, y pensaré en todo lo que estoy dejando atrás, sin saber qué es lo que hay por delante. Avanzar a ciegas, si es que se avanza, cuando cierre mis ojos por última vez, para soñar con quién sabe qué. Solo pido que no crean que mi vida se irá con el disparo, se fue hace ya tiempo, porque el mundo no se acaba con un estallido, se acaba con un sollozo.
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