Y aquí seguimos, de pie, como siempre. Porque cuando nos tiran nos levantamos valientes, preparados para recibir otro golpe, siempre más duro que el anterior. Siempre aprendemos, nunca perdemos, porque siempre luchamos y nunca nos rendimos. Nunca nos hundimos, porque somos enormes, tanto que siempre hacemos pie y respiramos profundamente antes de lanzarnos al agua. Demasiado fría, a veces parece que nos quiere hacer daño pero luego sabes que sienta bien. No hay mal que por bien no venga, los errores, las decisiones, configuran nuestro futuro y quizás sin este fallo no te convertirías en esa persona, esa que será realmente increíble. No dudo, porque serás tú.
Tanto si piensas que puedes como si piensas que no, estarás acertando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario