Voy por la vida encendiendo luces, porque no veo nada, subiendo el volumen, porque no escucho. A nadie le importa lo que digo. Mis palabras ya solo sirven para cantar al silencio. Y es ahora, cuando me doy cuenta de que todo era mentira, que me he estado engañando a mí mismo, que no estoy solo. Me ayudasteis a entender que debía empezar otra vez. Me hicisteis ver que tengo que estar orgulloso de quien soy. Me niego a dejar de creer que todo es posible. Me hicisteis ver que la esperanza basta para seguir adelante, y despertarse una mañana más.
Suerte tengo de tener amistades como las vuestras. Gracias.
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