Te despiertas, no tienes ganas. Otro día más, igual que todos. Haces un esfuerzo y te preguntas para qué. Nada tiene sentido hasta que tú se lo das. Nuestra visión subjetiva de la realidad nos jugará malas pasadas pero, y qué. Sonríe, no por nadie, ni por nada, sonríe por ti, te lo debes. Porque nacemos solos y morimos solos, nuestro alrededor es solo eso, nuestro alrededor. Haz lo que tengas que hacer, si no lo haces tú, quién lo hará por ti. Ilusionate como si fuese el primer día, otra vez.
No importa como te sientas hoy, levántate, vístete y sal a brillar.
Porque son un millón de cosas, un gran remolino que te envuelve y no te deja escapar. Como una gota de agua fría, como una sonrisa iluminada, como un suspiro que va a perderse en el aire. Como todo lo increíble, un sentimiento apasionado, tener algo tan claro.
Te lo he dicho.
Te quiero.
Una vez hubo un niño al que le dijeron que lo único que debía pretender ser era feliz. Un día como cualquier otro fue al colegio y la profesora le preguntó qué es lo que quería ser de mayor, él contesto que quería ser feliz. La profesora le dijo que no había entendido bien la pregunta, él le contestó que ella era la que no entendía bien la vida. Aquella profesora jamás volvió a ver la típica pregunta "¿Qué quieres ser de mayor?" de la misma manera. Ese día aprendió algo muy importante.
Señores la vida esta ahí fuera, salid y vivirla como vosotros querais porque solo vosotros sois capitanes de vuestro barco, teneis todo el agua del mundo para llegar al puerto que elijais.
La felicidad no se busca, se construye.
Hablamos de personas maravillosas, muchas. Créeme, hablo de ti. Tienes que sentirte orgullosa de ser como eres, anda con la cabeza bien alta, se fuerte, no te rindas. Levántate todos los días y ten en cuenta que es el primer día del resto de tu vida. Camina y el mundo caminará contigo, detente y el mundo caminará sin ti, tú decides. Nunca dudes en ser tú, vales demasiado. No dejes que nadie te haga daño, no te lo mereces. Vive como tú sabes, disfrutando de las pequeñas cosas. Sonríe, deja que tu sonrisa cambie el mundo, el mío ya lo cambió sin tú darte cuenta.
Eres la más increíble princesa de los sueños de cualquiera.
Porque hay muchísimas personas en el mundo, todas diferentes, únicas. Imposible ponerse de acuerdo, falta comprensión, sobra egoísmo. ¿Qué les pasa? No creo que sea tan difícil. La felicidad reside en todas las personas que nos rodean. No te compliques, vive con el corazón. Ten en cuenta que somos las decisiones que tomamos, siempre tenemos elección y podemos optar por hacer lo correcto. Hazlo todo lo más fácil posible, pero no más.
La cuestión es que pocos conocen esa magia, la magia de arriesgarlo todo por un sueño, que nadie ve, excepto tú. El resto puede que solo vea un esfuerzo aparentemente inútil por tu parte y una meta que para ellos será inalcanzable pero yo aprendí que la constancia siempre da sus frutos.
El buen luchador retrocede pero no abandona, se doblega pero no renuncia. Si lo imposible se levanta ante él, lo sortea y va más lejos. Si le falta el aliento descansa y espera. Y hasta cuando todo parece derrumbarse ante él, la desesperación nunca le afectará. Puede que nunca llegue a alcanzar su sueño, pero nació para perseguirlo. Porque si se ha luchado hasta el final, en el fondo siempre se gana.
Sigamos el ejemplo, nunca abandonaremos.
Y el caso es que duele, ni te lo imaginas, verte pasar así como si nada.
Te busco y no me dejas encontrarte, solo rara vez encuentro tu mirada y me quedo esperando, no se a que pero nunca llega.
No se que nos ha pasado, yo sentía que estabas ahí y que podía contar contigo, eso cambió de un día para otro y ahora me doy cuenta de que hay quien estaba en lo cierto.
Simplemente quizás es que no tenía que pasar, pero da igual, en todo caso de los errores se aprende y esto no acaba aquí ni mucho menos. Te echaré de menos, echare de menos el simple hecho de que estés ahí, pero la vida sigue.
Y te volveré a demostrar que vivir es difícil pero no imposible. Y si hace falta, te volveré a decir que sigo aquí que nada me ha cambiado, ni tan siquiera la forma de quererte, ni tan siquiera los golpes de la vida.
No tengo prisa, se que el tiempo lo pone todo en su sitio.